martes, 15 de diciembre de 2009

Jóvenes piden mano dura en San Miguel por delincuencia

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216,517 armas de fuego en circulación legal

Los registros del Ministerio de Defensa arrojan que la mayor parte de armas está en poder de particulares, con un aproximado de un 70%. En contraste, durante los últimos años, el 80% de los homicidios se comete con armas de fuego.

Escrito por Suchit Chávez
Martes, 15 diciembre 2009 00:00

Hay personas que tienen un estatus, se llama persona de alto riesgo, que tiene un nivel que la seguridad patrimonial, personal... tienen 100 armas.”

Coronel Alfredo Loza, logística del MDN

No se ha establecido el delito de tráfico de armas tal cual, lo que sí hemos detectado es que algunas armas están involucradas en varios hechos delictivos.”

Rodolfo Delgado, jefe UNICCO de la FGR

Hasta el 10 de diciembre pasado, y solo durante 2009, en el país se registraron unas 10 armas de fuego de distinto calibre en promedio cada día, según estadísticas del Ministerio de Defensa Nacional (MDN). Es decir, en cifras brutas: 3,415 nuevas armas bajo matrícula y papeleo legales.

Esas fueron las nuevas. Apenas. La cifra total de armas en legal circulación a escala nacional —en manos de particulares y de las empresas privadas de seguridad— contabilizan un total de 216,517, según el jefe de Logística del MDN, coronel Alfredo Loza.

Tomando como base la actualización hasta junio de 2009 del Censo Nacional de Población, es decir, 6,100,000 habitantes a escala nacional, ello implicaría —con los registros actuales— que existe un promedio de 28.1 personas por cada arma de fuego registrada.

La cifra impone alertas rojas si se considera que según las estadísticas conjuntas del Instituto de Medicina Legal (IML) con la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fiscalía General de la República (FGR), durante los últimos años cerca del 80% de los homicidios ha tenido de por medio un arma de fuego.

Según esos mismos consolidados, la mayor parte de las víctimas de asesinatos son adolescentes o adultos jóvenes, entre los 15 años y los 39 años.

Si se toma en cuenta que el Censo Nacional detalla que el 52% de la población son adultos —unos 3,172,000 habitantes del país—, la cifra de armas involucra parámetros peores: un promedio de 14.6 residentes por cada arma de fuego legalmente registrada en el Ministerio de Defensa.

Este año que está por finalizar, la PNC lleva registrados más de 4,000 asesinatos. La estadística es el reflejo del conteo más alto de homicidios durante los últimos 10 años en todo el país.

Bien “seguros”

¿La mayor parte de las armas debidamente registradas en el país está en manos de las empresas privadas de seguridad? “Pertenecen a las personas particulares, el mayor porcentaje. Cerca del 70% lo tienen las personas particulares.” Quien contesta es el coronel Loza, quien explica un panorama de armamentización oscuro en el país.

Esos datos significan que alrededor de 151,516 civiles poseen un arma de fuego. Aunque las cifras pueden resultar un engaño, y es el coronel Loza quien se encarga de aclararlo. “Hay personas que tienen más de un arma. Hay personas que tienen un estatus, se llama persona de alto riesgo, que tiene un nivel que la seguridad patrimonial, personal... tienen 100 armas (registradas a su nombre)”.

Porque según los números también vale hacer la aclaración, y es que el registro proporcionado por el MDN implica una porción nada más de los artefactos de fuego: el inventario de la Fuerza Armada, la PNC y la Academia de Seguridad Pública (ANSP) es cuestión aparte.

Las armas ilegales que son movilizadas en el país también es un asunto no tomado en cuenta en los registros. Tanto el coronel Loza como miembros de la FGR aseguran que es imposible dimensionar la cantidad.

Sin embargo, en 2008, y según estadísticas del MDN, las armas ilegales destruidas (previamente incautadas y que habían sido liberadas para su destrucción después de un proceso judicial) fueron en total 867.

El coronel Loza manifestó: “Con una sola arma ilegal que circule se puede decir que hay un problema grave”.

Hasta la fecha, el país aún no ha contado con algún decreto permanente que penalice la portación de armas de fuego; las vedas declaradas han sido temporales y en espacios bien definidos (parques o plazas públicas), además de municipios que han decretado ordenanzas.

Desde 2001, en la Asamblea Legislativa los debates no han pasado de eso: debates respecto a la “despistolización”.

La excusa en boca de autoridades de turno o particulares ha sido que ello implicaría dejar sin defensa a la “población honrada”.

Fuente: La Prensa Gráfica

viernes, 11 de diciembre de 2009

México ve crecer la delincuencia juvenil

Joven en Tijuana

Un elemento fundamental es el entorno social en que viven los jóvenes, señalan expertos.

Recientemente la organización civil Causa Ciudadana encontró en Guanajuato, en el centro del país, a un grupo de adolescentes que empezaron robando tarjetas telefónicas y al poco tiempo fueron reclutados por una banda de secuestradores.

En Tijuana, al noroeste, el Centro Binacional de Derechos Humanos detectó a adolescentes que trafican droga y asesinan por encargo, mientras que en la Ciudad de México el Tribunal de Justicia estableció 15 juzgados especiales para atender los casos de jóvenes delincuentes.

Son ejemplos de una nueva realidad en México, donde según autoridades, desde hace cinco años existe un inusual repunte en el número de delitos cometidos por jóvenes.

Es un fenómeno “complejo” en el que se mezcla la crisis económica, la falta de oportunidades de estudio o empleo, la desintegración familiar, abundancia de drogas en las calles y hasta el acceso a medios de comunicación como internet, explicó David Ordaz, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

“No es sólo que cometen delitos, sino cómo lo hacen. La violencia está muy arraigada entre los jóvenes”, dijo en conversación con BBC Mundo.

Una de las consecuencias es que cada vez son más los jóvenes y menores de edad asesinados, según datos del Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Esta semana, por ejemplo, en una pequeña comunidad de Chihuahua aparecieron los cadáveres de siete jóvenes que horas antes habían sido secuestrados.

Línea recta

En seis meses, un joven mexicano puede convertirse en un delincuente peligroso, aseguró Carlos Cruz, director de Causa Ciudadana.

En Tijuana quieren ser sicarios, pero en el Estado de México aspiran a ser secuestradores

David Ordaz, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales

Es un proceso que se inicia con delitos menores que son tolerados por la familia o su círculo de amigos, pero que pueden agravarse rápidamente, sobre todo en zonas con presencia de narcotraficantes.

De hecho, según la Procuraduría General de la República (Fiscalía) desde hace varios años los carteles de la droga reclutan cada vez a más jóvenes.

"Cuando son cooptados por los grupos criminales el proceso es rápido. Empiezan vigilando cargamentos de droga y terminan en sicarios", dijo Cruz en conversación con BBC Mundo.

Un elemento fundamental es el entorno social en que viven y el tipo de delincuencia a la que están expuestos.

“En Tijuana quieren ser sicarios, pero en el Estado de México aspiran a ser secuestradores”, explicó el investigador del Inacipe.

Empleo disponible

El gubernamental Instituto Mexicano de la Juventud ha dicho que existen siete millones de jóvenes que no estudian ni trabajan.

Es un caldo de cultivo para la delincuencia organizada, especialmente los carteles de la droga, afirmó Cruz.

“Los narcotraficantes sí hicieron un análisis del bono demográfico de México y encontraron que allí hay mano de obra. Si según las autoridades este año los carteles han perdido a miles de personas, necesitan reponerlas”.

Muchos de estos jóvenes provienen de zonas marginadas, donde el acceso a empleo y educación es limitado.

Un ejemplo ocurre en Ciudad de México, donde según la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal entre enero y septiembre 2.273 menores de edad cometieron algún delito.

De ellos, la mitad proviene de barrios donde el ingreso económico promedio suele ser escaso.

“Son zonas donde vender droga o robar no es tan sancionado socialmente”, le dijo a BBC Mundo Javier Hidalgo, director del gubernamental Instituto de la Juventud del Distrito Federal.

El futuro

¿Pueden disminuir los delitos cometidos por jóvenes?

Sí, pero se necesitan acciones desde el gobierno, como rescatar los espacios públicos en manos de la delincuencia, o aumentar apoyo en becas de estudio a los jóvenes en riesgo, coinciden los entrevistados.

Pero lo más importante es cambiar la actitud de las autoridades, subrayó el director de Cauce Ciudadano.

“Las acciones de la sociedad civil en favor de los jóvenes no tienen fines electorales, y el gobierno mexicano lo debe entender”, insistió.

Fuente: BBC Mundo

Encuentran rastros de droga en tres de cada diez asesinatos

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